
¿Y los lentos cuándo llegan?, se preguntaban los fanáticos en Palermo!!
Se anunció como el regreso de los lentos a las pistas..., pero lo que nadie imaginó es que para bailarlos iba a ser necesario "planchar" dos horas. Pasadas las 20, más de 4000 personas se juntaron frente al Planetario, en respuesta a una convocatoria anónima que corrió por e-mail y por Internet y que proponía una multitudinaria reunión de todos aquellos que querían que los DJ volvieran a pasar temas para bailar en pareja y abrazados. El anuncio aclaraba "la música la llevan el Colo y Tincho".
Pero pasadas las 21.30, la dupla no daba señales de vida. Los invitados a la gran fiesta anónima seguían llegando pero no había parlantes, ni disk jockey... ni siquiera un tocadiscos o un pasacasete a la vista.
La concurrencia era variada: desde adolescentes que en su vida habían bailado un lento, hasta cuarentones que habían encontrado el gran amor en la pista y con un tema de Christopher Cross. Algunos empezaron a improvisar temas de Alejandro Lerner o de los Enanitos Verdes para animar la noche. Había grupos por toda la explanada del Planetario, "la bola de espejos más grande del mundo", definía el e-mail de la convocatoria.
Cada vez que sonaba un celular con un ringtone que se asemejara a "un lento", la gente creía que la fiesta iba a comenzar. Al final, muchos imaginaron que se trataba de una broma. Alguien había querido probar cuánta convocatoria tenía un e-mail. .., alguien que quiso tomarle el pelo a la gente. La paranoia por encontrar al culpable, al tal "Colo", hizo que los pelirrojos presentes optaran por marcharse, a riesgo de ser linchados por una multitud cada vez más ansiosa.
Eran casi las 22 cuando, desde el baúl de una camioneta, comenzó a sonar "Every Thing I Do", de Bryan Adams. Había un equipo electrógeno y toda una batería de lentos que esperaban ser bailados. De a poco, el sonido fue tomando fuerza y los asistentes empezaron a buscar pareja.
Desde el asiento del acompañante, el misterioso Tincho, "pinchaba" temas. Buscaba el bajo perfil. "La camioneta es nuestra... el equipo electrógeno lo alquilamos. No nos animábamos a empezar porque todo esto se nos fue de las manos", dijo el joven de 26 años. "Cuando vimos la propaganda de Doritos nos acordamos de una fiesta del Club Atlético San Isidro, en la que todos bailamos con la misma chica. Y dijimos: hagamos algo para que esos tiempos vuelvan... Nunca nos imaginamos esto", confesó algo asustado. El Dj era voluntarioso, aunque le faltó experiencia para diferenciar temas como "Experiencia religiosa", de Enrique Iglesias, de lo que la multitud quería bailar.
"Los lentos se fueron de los boliches por imposición de los dueños, que quieren que sus fiestas sean bien arriba. Pero esto es una prueba de que a la gente le gusta bailarlos. Que le pasan cosas cuando los bailan", dijo Rafael Sarmiento que, junto con Alejandro Pont Lezica son considerados "los DJ de los lentos". El 1993, Sarmiento dejó de pasar música en las discos, cuando le pidieron que no pusiera lentos. Desde entonces, los lleva a fiestas privadas.
saludos.cruz!