Si tienes un viejo MacIntosh SE y no sabes qué hacer con él, en la foto tienes un nuevo uso para que nuestro buen y viejo amigo no se sienta inútil.
Así que, si te ves con fuerzas y capaz de destripar una bonita “antigüedad moderna”, están disponibles las instrucciones para hacer con él un dispensador de papel higiénico. Sólo te hará falta la carcasa, un portarrollos y pintura blanca.
Sí, lo sé: a algunos les parecerá sacrílego dar a un histórico aparato este trabajo (de mierda), pero ¿acaso no es más triste tenerlo en el armario acumulando polvo junto a la máquina de escribir electrónica, que es una amargada?
saludos.cruz!