La niña, llamada Pushpa, fue unida a un perro callejero, luego que los ancianos de su pueblo lo ordenaran como única solución, dado que tenía un diente enraizado en su encía superior, lo que está considerado como un mal presagio en la comunidad tribal de esa área.
Una niña india de sólo siete años se casó con perro, siguiendo una tradición de su tribu para evitar que recaigan maldiciones sobre ella y su familia.
La particular boda se llevó a cabo en el área de Kuluptanga, en Adityapur, en el distrito Saraikele-Kharsawan del estado indio de Jharkhand.
La niña, llamada Pushpa, fue unida en la ceremonia a un perro callejero, luego que los ancianos de su pueblo lo ordenaran como la única solución, dado que la menor tenía un diente enraizado en su encía superior, lo que está considerado como un mal presagio en la comunidad tribal de esa área.
Pese a lo extraña para el mundo occidental, esta costumbre no es aislada en la India.
En noviembre pasado se difundió el caso de P. Selva Kumar, un hindú de 33 años oriundo del sur del país, quien tuvo que casarse con una perra vagabunda llamada Selvi como castigo por haber matado a pedradas a otros dos perros, 15 años antes.
El sujeto y su familia creían que ese hecho le acarreó un maleficio. "Tras ello quedé paralizado de ambas piernas y manos y me quedé sordo de un oído", señaló.
En este tipo de ceremonias además es la propia familia la que se encarga de bañar y vestir al can, a quien adornan con collares y vestimentas similares a las que suelen llevar las personas en sus bodas.
Fuente: EFE